¿Listo para vivir solo?

Por dónde empezar

Cuando estés seguro de que quieres y puedes vivir solo, tienes varias opciones de alojamiento.

Entre ellas figuran:

Unidad de vivienda accesoria (ADU)

Una ADU es una pequeña unidad de vivienda situada dentro de una casa independiente o en una propiedad compartida. Puede ser un garaje, una casita en el patio trasero, una suite para la suegra o un apartamento independiente. Una vivienda de este tipo tiene la ventaja de ser tu propia casa.

Vivir con compañero(s) de piso

Puedes optar por vivir con un familiar o un amigo. Los compañeros de piso pueden tener ya su propia casa o podéis elegir juntos un lugar nuevo. Esta puede ser una buena manera de asegurarte de que tienes a alguien que se preocupa por ti para ayudarte con ciertas tareas diarias, así como para compartir gastos.

Es importante saber que, en Nevada y en algunos otros estados, Medicaid cubre los servicios de cuidados a largo plazo y el apoyo en domicilios o comunidades. Pueden estar disponibles a través del Exención para servicios a domicilio y comunitarios (HCBS).

Hogares de acogida

Un hogar de acogida, a veces llamado hogar de acogida para adultos, significa que una familia ha abierto su casa a personas con discapacidad. La familia proporciona un entorno cómodo y de apoyo a la persona, ofreciéndole comidas, ayudándole con sus actividades cotidianas e incluso simplemente haciéndole compañía.

Sección 8 Vivienda

Este tipo de vivienda está diseñado para cumplir los requisitos del artículo 8 de la Ley de Vivienda, que es una ley que ayuda a las personas con bajos ingresos a permitirse vivir de forma independiente. Las personas discapacitadas que perciben una Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI) o una Renta de Discapacidad de la Seguridad Social (SSDI) suelen poder acogerse a este programa.

Las personas que cumplen los requisitos reciben vales para ayudarles a pagar la vivienda. Con estos vales, sólo un tercio de sus ingresos totales puede destinarse al coste de la vivienda. El resto lo paga el gobierno.

Hogar colectivo/vivienda de apoyo

Las residencias colectivas, también llamadas a veces viviendas de apoyo, son hogares donde un grupo de personas con necesidades especiales, que de otro modo no podrían vivir solas, pueden compartir la misma vivienda. Pueden tener sus propias habitaciones y cuartos de baño, pero comparten zonas comunes, como salas de estar y cocinas. Muchos de estos hogares cuentan con asesores o ayudantes que pueden ayudar a los residentes con determinadas tareas. También pueden ser útiles para crear un sentimiento de comunidad, en el que los residentes se apoyen mutuamente y comprendan las preocupaciones de los demás.

Residencias asistidas

Una persona con discapacidad también puede ser capaz de vivir de forma independiente en su propio apartamento o edificio, dentro de una comunidad que ofrezca un personal que se ocupe de algunas actividades de la vida diaria, como bañarse, limpiar o preparar las comidas. Sin embargo, esta opción no sería adecuada para alguien que necesite cuidados las 24 horas del día.

No deje de visitar nuestra sección sobre Servicios de transición para saber más sobre los pasos que hay que dar para que vivir solo sea una realidad.